martes, 3 de julio de 2007

Habia una vez una plaza

Caminábamos por la plaza tomadas de la mano. Yo la llevaba. Y ella me llevaba a mi. La niña reía y dibujaba ilusiones en el aire, en el viento, en el camino con sus deditos ingenuos, infantiles. Solo de verla ser, se me llenaba el alma. Yo la cuidaba. Ella era todo para mi. Ella era yo. Yo era ella. Nosotras andábamos por nuestra plaza de la mano. Ella siempre tenia sueños, ideas, locuras para contarme. Yo solo me limitaba a escuchar. Y sonreír. Me encantaba aprender de la niña. Yo no tenia nada para enseñarle. Y aun asi. No hubiese podido. Ella nunca me dejaba hablar. Nuestra plaza tenia un hermoso césped. Verde. Siempre bien cortado. Tenia flores. Jazmines. Las preferidas de la niña. Su perfume nos inundaba y nos sumergía en un mar de alegrías. También había una fuente. Gigante. Profunda. Era nuestra fuente. Y cuando nos acercábamos podíamos ver que no tenia fondo y que nuestra fuente no era cualquier fuente. En nuestra fuente había todo tipo de peces. Tantos colores. Tantas historias. En nuestra plaza cantaban nuestras aves. Y como la niña amaba a los jilgueros había un jilguero por naranjo. Un día la niña estaba muy callada. Sus ojos no querían mirar las profundidades de nuestra fuente. Sus labios no querían contar historias de piratas. Sus oídos no querían escuchar y su nariz no quería oler. Me preocupe. Por primera vez no supe que hacer. La niña me llevo hasta un banco. Nos sentamos. Hice silencio. No sabia que decir. Me limite a observar. La niña me miro. Jamás voy a olvidar su mirada. No podría. Me miro. La mire. Una lagrima se deslizo por su mejilla. Mi mundo se vino abajo. De pronto en nuestra plaza el silencio lastimaba. El cielo helaba. Y los colores habían decidido huir. La lagrima de la niña llego hasta la comisura de sus labios. Empezó a hablar. Su manito fría apretó mis dedos. Se me hizo un nudo en la garganta. Basta. No podía escuchar mas. Tan frágil. Tan vulnerable. Tan humana. Solo pude acercar mi cabeza a su pecho. Y le rogué que no me soltara. No. Nunca. No me dejes sola. Nunca. No te voy a solar. Nunca. No me dejes. Nunca. No te voy a soltar. No me sueltes. No me sueltes. Nunca. Por favor.

1 comentario:

Neeet. dijo...

me gusto este! fuerte!